El clamor del Club Deportivo La Ribera por un terreno propio tras más de una década de trabajo social en Berisso
Examen sobre la contención comunitaria y el déficit de infraestructura deportiva en la región. Nacida en 2014, la institución contuvo a más de 140 deportistas y fue pionera en el fútbol femenino local. Sin embargo, destina gran parte de sus recursos al alquiler de predios. Promesas incumplidas y la urgencia de una respuesta municipaL
Por Redacción Los Reporteros
El escenario de la inclusión a través del deporte, la preservación de los clubes de barrio y la gestión de tierras públicas en el municipio de Berisso ingresan en un punto de estricta fiscalización, obligando a nuestra comunidad de lectura atenta a revisar el estado de abandono que sufren las entidades de base. El reclamo del Club Deportivo La Ribera por la asignación de un predio propio expone las dificultades históricas del fútbol amateur para echar raíces en la ciudad. El examen de su trayectoria confirma que, pese a sostener estructuras desde Primera hasta categorías Senior y Femenino, la falta de una sede definitiva amenaza la viabilidad económica de su proyecto social.
Los tres ejes de la lucha de La Ribera: Del pionerismo femenino a la asfixia por alquileres y el peregrinaje por la tierra
El desglose del manifiesto presentado por la comisión directiva del club permite resumir los pilares de su reclamo institucional:
- Pioneros del fútbol femenino y contención familiar: Fundado en 2014 como una alternativa amateur frente al predominio tradicional de Villa San Carlos y Estrella de Berisso, La Ribera fue precursor en el desarrollo del fútbol femenino de cancha de 11 en la zona. Actualmente contempla a 140 jugadores y jugadoras distribuidos en categorías de Primera, Reserva, Juveniles, Senior, Súper Senior y Leyendas mayores de 55 años, representando a cientos de familias de la comuna.
- Asfixia económica por alquileres de canchas: Sin instalaciones propias, la institución entrena en el predio del Colegio Industrial y debe alquilar canchas privadas cada fin de semana para disputar sus partidos oficiales. Esta sangría mensual consumió durante más de diez años fondos que podrían haberse destinado a equipamiento, vestuarios e infraestructura de contención.
- Un peregrinaje de más de una década sin respuestas: Desde 2015, la dirigencia mantuvo audiencias con diferentes gestiones municipales presentando alternativas concretas: terrenos en La 94 (Los Talas), parcelas linderas al corralón municipal, predios en calle 8 y 137 (de los que debieron retirarse) y opciones en la zona de calle 32. Ninguna de las alternativas prosperó, manteniendo al club en una precariedad edilicia absoluta mientras tramita la regularización de su Personería Jurídica.
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