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Por Redacción Los Reporteros 

 

El filme "Reefa", escrito y dirigido por la cineasta Jessica Kavana Dornbusch, retrata los últimos días y la trágica muerte de Israel "Reefa" Hernández-Llach, un joven artista grafitero e inmigrante colombiano de 18 años que perdió la vida en Miami Beach tras recibir un disparo de pistola eléctrica Taser a manos de la policía.

Esta cobertura encabeza la sección de LA CAJA NEGRA, violencia institucional y cine de este lunes en Los Reporteros, acoplándose al seguimiento de los casos de abuso policial, racismo sistémico y vacíos en los protocolos de detención.

De la persecución por un grafiti a una ejecución letal

El incidente ocurrió en agosto de 2013, cuando efectivos del Departamento de Policía de Miami Beach sorprendieron al joven pintando un grafiti en la pared de un local de comida rápida abandonado. Tras una persecución a pie por infracción menor (delito menor que no amenazaba la seguridad física de terceros), el agente Jorge Mercado disparó su pistola Taser al pecho del joven. Minutos más tarde, Hernández-Llach falleció en el hospital.

  • El fallo del médico forense: La autopsia determinó que la causa directa del deceso fue una "muerte súbita cardíaca" provocada por la descarga de la Taser, convirtiéndose en el primer caso documentado en EE. UU. donde la medicina legal atribuyó formalmente un infarto fatal a este tipo de dispositivo calificado como "no letal".
  • Impunidad e indolencia judicial: A pesar de las protestas sociales, las revelaciones de las cámaras de seguridad que contradecían el relato policial y que la víctima estaba desarmada y acorralada, en 2015 la Fiscalía del Condado de Miami-Dade rehusó presentar cargos contra el oficial, calificando el hecho de "accidente". El policía continuó en funciones.
  • La paradoja del asilo: La familia Hernández había huido de la violencia en el norte de Colombia buscando refugio en EE. UU. La concesión de su asilo político llegó trágicamente pocos días después del asesinato de su hijo.

Cine, memoria y reclamo de justicia

La película —protagonizada por el actor Tyler Dean Flores— vuelve a poner sobre la mesa la viabilidad de las pistolas eléctricas como armas de control urbano. Según relevamientos de agencias internacionales, se han contabilizado más de mil muertes en Estados Unidos tras ser aturdidos con Taser, convirtiéndolas en instrumentos de riesgo extremo si no hay supervisión técnica estricta.

El abogado de la familia y exsenador de Florida, José Javier Rodríguez, sostuvo que el caso expone "el secretismo y la falta de transparencia" con que se encubren los abusos de autoridad. Aunque la demanda civil obligó a modificar los protocolos del Departamento de Policía de Miami Beach (prohibiendo apuntar al pecho o usar Taser en faltas menores), los familiares señalan que la falta de condenas penales deja una herida abierta en la comunidad.

Desde la redacción de Los Reporteros, continuaremos dando testimonio de las luchas contra la impunidad y la defensa irrenunciable de los derechos humanos.

 

 

Autor: admin