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El encuentro arrancó con una postura ofensiva por parte de los europeos, pero fueron los asiáticos quienes generaron las contras más punzantes en los primeros minutos. Sin embargo, la jerarquía individual destrabó las acciones a los 20 minutos de juego: Romano Schmid ensayó un impactante remate desde afuera del área que se metió en el ángulo izquierdo de Yazeed Abulaila, marcando un golazo letal para el 1-0 parcial.

La reacción jordana no se hizo esperar en la segunda mitad. A los 50 minutos, Ali Olwan encabezó un letal contragolpe, se hamacó en el área y sacó un preciso derechazo cruzado que batió a Alexander Schlager para estampar un histórico 1-1.

A partir de allí, el partido entró en terreno de absoluto dramatismo con el VAR como protagonista directo. Primero, el árbitro Dahane Beida anuló lo que era el segundo tanto austríaco por una mano previa de Stefan Posch tras revisar la pantalla del monitor. Pero a los 76 minutos, la fortuna se inclinó para los europeos: un córner envenenado de Marcel Sabitzer se desvió en la espalda del defensor Yazan Al-Arab y se convirtió en contra de su propio arco, poniendo el 2-1.

Ya en el epílogo del compromiso, cuando se jugaba el tiempo de adición, una nueva intervención tecnológica determinó una mano penal de Saleem Obaid dentro del área. El experimentado delantero Marko Arnautović se hizo cargo de la ejecución a los 102 minutos y, con un remate firme al palo opuesto del arquero, sentenció el 3-1 definitivo.

Con este resultado, Austria sumó sus primeros tres puntos e iguala la línea de la Selección Argentina, que lidera el Grupo J por diferencia de gol tras golear a Argelia. El duelo entre la Albiceleste y los europeos en la segunda jornada será una batalla clave para definir el rumbo de la zona.

Autor: admin