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Por Redacción Los Reporteros

El debate por el impacto de las medidas económicas en el sector cultural y el consumo masivo sumó un nuevo y ruidoso capítulo en la televisión argentina. La diputada nacional por La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, salió al cruce de la emblemática conductora Mirtha Legrand, luego de que la "Chiqui" manifestara públicamente su profunda preocupación por la crisis que atraviesan las salas teatrales y la pérdida del poder adquisitivo de los sectores medios y populares.

La legisladora oficialista utilizó sus canales habituales para manifestar su descontento con la mirada de la diva de los almuerzos, desatando una ola de repercusiones cruzadas entre quienes defienden el diagnóstico social de la conductora y quienes cierran filas detrás de la narrativa del ajuste estatal.

El reclamo de Mirtha y la fuerte respuesta de la diputada

La controversia se originó tras las declaraciones de Legrand en su última emisión televisiva, donde se hizo eco de los alarmantes informes de las cámaras teatrales que dan cuenta de una drástica caída en la venta de entradas. "La gente no tiene dinero para ir al teatro, es una realidad tristísima. Hay salas vacías y actores que la están pasando muy mal. Hay que mirar lo que pasa en la calle", había señalado la mítica conductora con su habitual estilo directo.

Lejos de dejar pasar el comentario, Lemoine recogió el guante y minimizó el reclamo del sector cultural, acusando a los referentes del espectáculo de mantener una postura corporativa. "Me parece una falta de respeto que sigan llorando por el teatro o el cine cuando el gobierno está desarmando una bomba económica que dejó al borde de la hiperinflación al 60% de los chicos pobres", retrucó la diputada liberal.

En la misma línea, Lemoine argumentó que el entretenimiento no puede ser una prioridad presupuestaria en el actual contexto de ordenamiento fiscal: "El consumo se está reacomodando y los argentinos están eligiendo en qué gastar su plata. No podemos seguir subsidiando con el IVA de los fideos los gustos de ciertos sectores intelectuales o artísticos que se acostumbraron a vivir del bolsillo del Estado".

Tensión con el ambiente artístico en plena interna

El contraataque de la legisladora libertaria no solo buscó neutralizar la crítica de Legrand, sino que reavivó la histórica batalla cultural que el oficialismo mantiene con gran parte de la comunidad artística desde su llegada a la Casa Rosada. En los pasillos del Congreso, la réplica fue leída como un intento de blindar la gestión económica frente a figuras públicas de enorme peso simbólico y transversalidad, cuya opinión cala hondo en las clases medias del país.

El cruce se produce, además, en una semana donde la comunicación del Gobierno quedó bajo la lupa por diversos errores internos, lo que obliga a las espadas mediáticas del espacio a redoblar la agresividad en los debates televisivos para sostener la iniciativa política. Mientras tanto, desde el entorno de Mirtha Legrand prefirieron mantener su clásica distancia y evitaron responder los agravios, dejando que el debate continúe su propio curso en las redes sociales.

Autor: admin