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Por Redacción Los Reporteros

¿Es posible que nuestra mente, alma o conciencia abandone el cuerpo físico y recorra el plano terrenal o dimensiones desconocidas mientras dormimos? Para la ciencia tradicional, se trata de alucinaciones o fallas en el procesamiento sensorial del cerebro; para millones de personas y diversas culturas milenarias, es una realidad tangible denominada viaje astral o Experiencia Extracorporal (EFE). Este fenómeno, que se ubica en la delgada línea que separa a la ciencia del misterio absoluto, continúa siendo uno de los enigmas más apasionantes de la humanidad.

Quienes aseguran haber vivido un viaje astral describen una secuencia casi idéntica: una intensa vibración interna, un zumbido agudo en los oídos y, de golpe, la sensación de flotar en el aire, pudiendo observar su propio cuerpo físico recostado en la cama desde la altura del techo, conectado únicamente por lo que las corrientes esotéricas llaman el "cordón de plata".

La explicación científica: cuando el cerebro se confunde

Lejos de las interpretaciones místicas, la neurociencia ha intentado descifrar este misterio a través de la actividad cerebral. Investigadores de centros avanzados de neurología descubrieron que estas experiencias pueden inducirse artificialmente estimulando una región específica del cerebro: la unión temporoparietal.

Esta zona es la encargada de integrar las señales visuales, auditivas y táctiles para darle al individuo la noción de dónde está ubicado su cuerpo en el espacio. Cuando esta región sufre una microfalla por falta de oxígeno, estrés extremo, parálisis del sueño o fatiga crónica, la interpretación espacial se rompe. El cerebro, al no poder unificar los datos, genera la vívida ilusión óptica y sensorial de que la conciencia se ha "mudado" fuera del cráneo. Es decir, para los científicos, el viaje no ocurre en el espacio físico, sino en los pliegues de nuestra propia mente.

El plano esotérico: la numerología y los portales de la mente

Sin embargo, las explicaciones de laboratorio resultan insuficientes para quienes han logrado verificar datos de la realidad mientras estaban "desdoblados". Investigadores de fenómenos paranormales vinculan la capacidad de experimentar desdoblamientos conscientes con ciertos momentos de alta vibración energética. Incluso, dentro del esoterismo y la numerología, se cree que existen frecuencias y combinaciones numéricas específicas que actúan como "llaves" o portales para expandir la conciencia y facilitar el desprendimiento del cuerpo astral sin temor.

Casos documentados en hospitales de personas que sufrieron paros cardíacos y, al despertar, pudieron describir con precisión quirúrgica qué objetos había sobre los armarios de la sala o qué palabras exactas dijeron los médicos mientras estaban clínicamente muertas, sostienen la hipótesis de que la conciencia podría no depender exclusivamente de la materia.

Ficción cerebral o una ventana hacia dimensiones ocultas, el viaje astral permanece inalterable en el catálogo de los grandes misterios. Mientras la ciencia intenta encasillarlo en sinapsis y neurotransmisores, la experiencia humana sigue demostrando que, a veces, los límites de nuestra propia existencia son mucho más elásticos de lo que la lógica nos permite aceptar.

 

 

Autor: admin