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Por Redacción Los Reporteros

La conmemoración del 25 de Mayo no solo dejó tela para cortar en el plano litúrgico y social, sino que terminó de cristalizar ante la opinión pública la ruptura definitiva en la cima del poder político en la Argentina. La vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, confirmó de manera pública que no fue invitada por la Jefatura de Gabinete ni por ceremonial de la Presidencia para formar parte de los actos oficiales y la posterior misa del Tedeum en la Catedral Metropolitana junto al presidente Javier Milei.

Lejos de optar por el ostracismo, Villarruel utilizó sus plataformas digitales para fijar una postura de alto impacto político: combinó un mensaje de fuerte impronta institucional y patriótica con una solapada crítica hacia los sectores del entorno presidencial —apuntados en la trastienda como "el triángulo de hierro"— que operaron para dejarla fuera de la foto oficial de la fecha patria.

Un mensaje de fuerte contenido simbólico

"No he recibido invitación alguna para asistir al Tedeum oficial, una situación que lamento profundamente por la relevancia de la fecha para todos los argentinos", expresó la Vicepresidenta a través de una declaración pública que sacudió los despachos de Balcarce 50. Sin embargo, inmediatamente buscó posicionarse por encima de las disputas de cartel de la interna gubernamental: "A pesar de las mezquindades transitorias, mi compromiso con el pueblo argentino, con la Constitución y con las Fuerzas Armadas sigue siendo inquebrantable. La Patria está por encima de los nombres propios".

Para compensar su ausencia en el epicentro de la comitiva oficial que encabezó Milei junto al jefe de Gabinete y el resto de los ministros, Villarruel desplegó una agenda propia cargada de simbolismo. Participó de celebraciones vecinales de menor envergadura y se fotografió rodeada de banderas nacionales y veteranos de guerra, buscando consolidar su perfil de arraigo tradicionalista y nacional, un activo político que preserva con celo de cara a su propia base electoral.

El silencio de la Casa Rosada y el factor Pettovello

Desde el entorno del Presidente optaron por el camino de la indiferencia coordinada. Al ser consultados por la prensa acreditada respecto a la exclusión de la titular del Senado del protocolo oficial, fuentes de la Secretaría General de la Presidencia se limitaron a esgrimir razones de "logística, espacio y reconfiguración de la comitiva ministerial", argumentando que el diseño del acto estuvo estrictamente centrado en los miembros del Gabinete nacional.

Sin embargo, en los pasillos del Congreso la lectura es unánime: el desplante a Villarruel es el correlato directo de su distanciamiento de las últimas semanas respecto a la estrategia legislativa del oficialismo y sus críticas solapadas a la conducción económica. Quien intentó jugar un rol de contención en las horas previas fue la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien mantiene canales de diálogo abiertos con ambos sectores, pero sus esfuerzos no alcanzaron para evitar que la fractura del binomio gubernamental quedara expuesta en la vidriera principal del 25 de Mayo.

Autor: admin