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Por Redacción Los Reporteros

La ronda de declaraciones testimoniales en el juicio oral por la cartelización de la obra pública y el presunto pago de coimas —popularmente conocida como la "Causa de los Cuadernos"— sumó un testimonio que sacude la plataforma fáctica de la acusación. El portero histórico del edificio ubicado en la intersección de las calles Uruguay y Juncal, en el barrio porteño de Recoleta, donde reside la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, declaró ante el Tribunal Oral Federal N° 7 y negó de manera categórica haber presenciado el ingreso o egreso de bolsos cargados con dinero.

La comparecencia del encargado de la propiedad horizontal era una de las más esperadas por las defensas, dado que su puesto de trabajo lo ubicaba como un testigo presencial privilegiado del movimiento diario en el acceso principal al palacete durante los años investigados por la fiscalía.

Desmentida a los relatos de los "arrepentidos"

Bajo juramento de decir verdad, el testigo respondió minuciosamente a las preguntas de los jueces y las partes sobre las rutinas del edificio y el flujo de visitas que recibía el departamento de la exmandataria. Al ser consultado sobre las anotaciones del chofer Óscar Centeno y las declaraciones de los empresarios "arrepentidos", quienes describían entregas de valijas y bultos con millones de dólares en dicho domicilio, el encargado fue contundente: "Nunca vi bolsos, valijas sospechosas ni movimientos de dinero extraños en el hall o los ascensores".

Asimismo, el trabajador detalló que, debido a la naturaleza de su labor y al resguardo de la seguridad interna del consorcio, siempre permaneció atento a las personas que ingresaban a la propiedad. En ese sentido, afirmó no haber registrado la presencia de los exfuncionarios del Ministerio de Planificación Federal señalados en la red de recaudación ilegal en los horarios y fechas descritos por la imputación fiscal.

El impacto en la estrategia de la defensa

El testimonio del portero es capitalizado de inmediato por el equipo legal de Cristina Kirchner, encabezado por el abogado Carlos Beraldi, para insistir en la hipótesis de que la causa estuvo armada en base a relatos coordinados y carentes de correlato con la realidad física de los hechos. Para la defensa, que un testigo neutral y permanente del edificio desmienta el desfile de bolsos debilita el núcleo de la acusación de la fiscalía.

Por su parte, las querellas estatales y el Ministerio Público Fiscal buscarán matizar el peso de esta declaración durante las próximas audiencias, argumentando que las maniobras de entrega de fondos espurios se realizaban bajo estrictos operativos de distracción o en momentos en que el personal del edificio no se encontraba en el ingreso principal. El juicio continuará la próxima semana con la citación de nuevos custodios y colaboradores de la quinta de Olivos.

Autor: admin