Denuncian que una paciente psiquiátrica desconectó a un hombre intubado
El dramático episodio ocurrió en una sala común del nosocomio porteño. Una mujer con un cuadro de alteración mental severo ingresó al sector de camas y desenchufó el equipamiento de asistencia respiratoria mecánica que mantenía con vida a un paciente. Investigan la falta de custodia y los protocolos de seguridad interna.
Por Redacción Los Reporteros
Una escena de absoluto terror, desesperación y presunta negligencia institucional sacudió las estructuras médicas del Hospital General de Agudos Dr. Carlos G. Durand, ubicado en el barrio porteño de Caballito. Según una grave denuncia judicial y gremial que trascendió en las últimas horas, una paciente que atravesaba un brote psiquiátrico agudo logró burlar los escasos controles de seguridad del establecimiento, ingresó a una sala de internación general y desconectó los aparatos de asistencia mecánica que mantenían con vida a un paciente en estado crítico e intubado.
El aberrante suceso introduce una nueva y alarmante arista de debate sobre la crisis del sistema de salud pública en el AMBA, sintonizando de forma directa con las demandas de desprotección e inseguridad urbana que los recientes informes de opinión pública ubicaron en el centro de las preocupaciones de la comunidad civil.
Fallas en cadena y un desenlace fatal en la sala común
De acuerdo con los datos preliminares volcados en las actas de la investigación, la mujer se encontraba internada en otra ala del hospital bajo evaluación de salud mental. Sin embargo, ante la aparente ausencia de personal de enfermería de guardia, cuidadores o personal de la empresa de seguridad privada encargada de custodiar los pabellones, la paciente comenzó a deambular por los pasillos en un estado de marcada alteración.
La reconstrucción de los hechos detalla que la agresora ingresó a una sala de cuidados intermedios y, en medio de una crisis delictiva y confusa, se dirigió hacia la cama de un paciente que dependía de un respirador artificial para sobrevivir. Sin que mediara resistencia, la mujer arrancó las conexiones eléctricas y los tubos de oxígeno del equipamiento médico. Cuando las alarmas sonoras de los monitores finalmente alertaron a los médicos de piso, el daño biológico ya era irreversible debido al prolongado tiempo que el hombre permaneció privado de la ventilación mecánica obligatoria, confirmándose su fallecimiento minutos después a pesar de las maniobras de reanimación de urgencia.
Denuncias gremiales por el vaciamiento de la salud
El trágico episodio desató una tormenta política interna en los ministerios porteños y una inmediata reacción de las delegaciones gremiales de médicos y enfermeros del Durand. Desde los sectores sindicales apuntaron directamente contra las autoridades del nosocomio por lo que consideran un "vaciamiento sistemático de las estructuras de control y la reducción de las partidas presupuestarias destinadas a la seguridad interna de los hospitales".
"Hace meses venimos advirtiendo que no se puede mezclar a pacientes con patologías psiquiátricas agudas en las mismas salas o corredores de internación general sin una custodia policial o de enfermería las 24 horas. Lo que pasó no fue un accidente, es la consecuencia directa de tener pisos enteros con un solo enfermero a cargo de treinta camas", manifestaron delegados de salud en duros comunicados de prensa.
Mientras los peritos de la Policía Científica analizan las cámaras de seguridad internas de los pasillos para determinar las responsabilidades penales de los directivos de turno, el caso vuelve a poner bajo la lupa la aplicación de los protocolos de la Ley de Salud Mental y las deficiencias de infraestructura en una semana donde las planillas del gasto público y el ajuste estatal siguen chocando de frente contra las urgencias físicas y de protección de los ciudadanos en las calles y los hospitales de la región.
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